Entender que ya nunca podré rozar tu verdad,
que tus deseadas caricias serán para ella.
Almas desencontradas las nuestras,
historia que no cuenda con tus huellas.
Dispares los lares donde nos sumergimos,
yo aún me pregunto qué es lo que tuvimos.
Nunca el sol, nunca las estrellas,
nunca tú y yo, nunca yo y ella.
Y las horas, pasan las horas.
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