Te enamoras de él, pero él no lo hace. Hay que aceptar que no es que él no sepa amar, sino que no te ama a ti. No está enamorado de ti, no eres la chica de su vida, ni cree en el destino desde que te conoció. No sonríe cuando ríes, ni se ha dado cuenta de esos pequeños detalles tuyos, dignos de que se enamoren otros, pero no él. Lo siento. Lo siento por mí. Nos quiero, ¿sabes? Me quiero a mí contigo. No sé si nos quiero más que lo que te quiero. Es posible. Tengo mucho amor para dar, ya que para mí no me quedo ninguno. Quizá es por eso. Quizá no puedes amarnos. Quizás debas amarte antes a ti.
Me retracto. No lo he aceptado aún. No te imagino amando a otra. No me imagino siendo feliz sin ti. Las lágrimas caen saladas hasta mi barbilla, y han pasado ya varias semanas. No te acepto, ni te supero. No quiero dejar de amarte, porque es lo más jodidamente bueno que he hecho en la vida. Es lo mejor que sé hacer. Es tan instintivo querer beberte... Muero de sed, cariño, muero de sed. Muero de ser contigo. ¿Como puedo ser sintigo?
Sé que eres tú. Sé que esto lo piensan todos los enamorados, pero yo lo siento más que ninguno, porque ninguno de ellos te ha besado los dientes en medio de una sonrisa, ni ha visto tu pupila desde tan cerca, ni ha visto interrumpida su oscuridad por tus dedos. No. Sí. Eres tú. Llegará otro "Otoño", pero no serás tú. Será otro, distinto.
Pero yo jamás voy a volver a ser quien fui. No
Carla Bruni – Quelqu'un M'a Dit
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